LOS GLOTONES ANÓNIMOS: DELGADO NO BIEN
El diagnóstico médico sería la anorexia – ╕ independientemente de lo que esto significaba. Todo que sabía, había lo que el doctor me ha dicho que debía bastar de la depresión e inmediatamente aumentar de peso, o deberé ser hospitalizado.
No sentía que algo era incorrecto conmigo. Sí, me he cansado y no interesaba mucho, y he perdido muchos pesos. Pero trataba de adelgazar. ¡Lo que me he negado a ver, había lo que era cinco pies, siete pulgadas y pesaba menos que 90 libras! Delgado era hermoso; esto era la vía, que será aceptada y admirada.
Como he recibido aquella vía, no puedo realmente decir. He crecido más viejo de dos niños en la familia típica de la clase media. Mi padre trabajaba mucho como el expedidor de mercancías del producto, y lo veía raramente. Cuando he hecho, él bebía habitualmente. Mi madre ha quedado en casa, más bien por desgracia, mientras mi hermano y mí no sean en la escuela. Entonces ha vuelto a la enseñanza.
Con los dos mis padres que trabajan, he comenzado a sentirme bastante responsable, por lo menos en algunas esferas. Emprendía el esfuerzo de ser el estudiante bueno y la hija del modelo. Evitaba entrar en cualquier niño regular o el problema de adolescentes, y me quedaba bastante ingenuo sobre el mundo en general.
En mi año mayor en la escuela secundaria, he llegado a la conclusión que he engordado también. Pesaba aproximadamente 135 libras en aquel tiempo, y en mi altura, me veía un poco corto. No me gustaba mi aparición, pero no podía cambiar los rasgos faciales o la altura o construir. Si he adelgazado, soy posible sería popular; probablemente las personas me querían; probablemente alguien podría hasta quererme.
He comenzado a estar a dieta y, siendo la persona exigente, no sabía como o cuando pararse. Me hacía el ordenador que pasea, quien sabría la cuenta de la caloría todo comestible – ╕, cuanto permitir y es puntual que comía cada día.
Observaba que la escala ha bajado poco a poco. Que más he perdido, además feliz era y menos de he comido. Puedo todavía recordar el día pasado los exámenes finales. Ya que iba a casa aquel día, todo, en que podía pensar, era, “tres días pasados he comido solamente el régimen jello y en resumidas cuentas menos que quinientos calorías.”
Mis padres comenzaban a agitarse. He perdido aproximadamente 25 libras y parecía todavía como activo como siempre, pero no había ninguna indicación, que he planeado parar. No comía con ellos más. Prepar las recepciones separadas de la comida y se ha negado a salir para comer. Tanto a menudo lo posible que sea, evitaba también salir con los amigos.
Al fin del verano pesaba aproximadamente 100 libras. Era más activo que alguna vez, y que está a dieta aún más fuerte. Mi madre me ha convencido ver al fin al doctor, porque mi ciclo menstrual se ha parado por completo. El doctor no podía encontrar la causa física o de la pérdida en el peso o para el problema menstrual.
La parada siguiente era la siquiatra. Él hablaba sobre Freud, odiando a mi madre y las teorías filosóficas durante aproximadamente tres meses en 50$ en las medias horas. Recibía el desajuste pequeño por todo esto, cuando él me ha dado al fin el diagnóstico médico y el ultimátum. La anorexia parecía bastante enorme, pero por lo menos él no hablaba que debía aumentar de peso; él me ha dicho predominar solamente sobre la depresión.
La terapia de choque era última, “sanan” para la depresión, y era fijado para seis – nueve tratamientos. Después de primero sería susceptible a casi algo – ╕ incluso la comida. Era los héroes positivos que daban de comer cada uno algunas horas, y no me preocupaba. Todavía dos procedimientos y a 8 libras más tarde, era enviado a casa con el pronóstico bueno. Esto ha sido prolongado todos dos meses. He bajado, retroceden a mis a 90 libras y continuaba mi modo de vida.
Para entonces sabía que llamaba muchas inquietudes a muchas personas. Mi Dibujo, semejante al esqueleto, y la coloración amarilla eran firmes para cualquiera mirar en. Así he decidido irme para acabar mi enseñanza. Era puesto y era aceptado en la universidad aproximadamente 150 millas de la casa. He echado en las investigaciones, así no deberé encontrarme ante las situaciones sociales, que han exigido que coma. Siempre era el estudiante bueno, pero ahora el estudio se hacía la idea fija y la prevención para estar ante algo más.
De un modo o de otro he apoyado el peso 90-de una libra y los puntos superiores, mientras no reciba la enseñanza superior dos años después. Había una exigencia en este momento a mi área de investigación, y he recibido la posición buena. He sido abandonado en el trabajo así como, como tenía las investigaciones, y ha tratado de evitar mirarme.
Ser delgado no me ha permitido cumplir la necesidad de la popularidad, la aceptación o el amor. Ahora pensaba que será posible el matrimonio. Era la persona, que, extremadamente bastante, quería casarse conmigo y quien pensaba en realidad que era atractivo.
Durante el primer año, y media de nuestro matrimonio, me han dejado a mis propios recursos. Él era en el servicio e instalaba en Hawai con los órdenes para el Vietnam. Me he quedado en el trabajo Californiano y la circulación en la escuela. Sentía alguna inquietud, porque no quería que mi marido descubra esto, en que me parecía realmente. Así he comenzado a comer un poco, y para mi horror he encontrado que me ha gustado él. Lo me gusta así, tenía un problema, parando.
Esto no era malo primero. Esto era la comida o dos aquí y allí, pero he comenzado a aumentar de peso. Puesto que siempre era tanto delgado, he recibido el apoyo grande. He comenzado a sentir, como si los asuntos vayan ser en orden al fin y al cabo.
Cuando mi marido ha salido al fin del servicio, nos hemos tranquilizado a la vida “normal”. Pero no era satisfecho. Algo faltaba. Quería el trabajo, quería mi casa (mientras no debía arreglarlo), que sentía bien sobre lavamos el matrimonio, pero algo era incorrecto.
Por un lado, tenía muy débil una noción. Odiaba las miradas del cuerpo. Esto no tenía la importancia, si había esto delgado o completo, lo odiaba todavía. No podía aceptarme como la mujer o en cualquier tipo del papel “femenino”. No me gustaba el suelo, a que renuncian para usar la cosmética o el vestido es bueno si no absolutamente necesario, y evitaba el trabajo de la casa. Para acabarlo, echaba de menos y se sentía inquieto.
Me volvía a las cosas, que me tranquilizaban habitualmente antes: la comida, el trabajo y la escuela. Me he introducido en el espesor de las telas en el trabajo y las clases y ha aparecido casualmente ante el aire bastante mucho tiempo para tener el desenfreno de la comida. Aquellos días gozaba de la compañía del marido, porque él participará en general en mis alimenticio активностях, por lo menos para la parte del día. Lo que él no veía, era que he comido, mientras que él se ha ido y que él no podía comprender, había mi depresión más tarde. Después de que introducido a la comida del desenfreno, lo quería. He comenzado a matarme de hambre durante dos – tres semanas para crear la pérdida bastante grande en el peso para “conceder” el desenfreno.
Esto trabajaba algún tiempo, pero se hacía progresivo más difícil dirigir. El peso subía despacio, y mi sentimiento de dignidad propia se sumía rápidamente. He decidido volver a la escuela en la Arizona para acabar mi grado докторантуры y evitar – ╕ de mí. Solamente una parte era alcanzada. He recibido el grado.
Mientras tanto, me he divorciado del marido. Mi justificación consistía en lo que entrábamos en las direcciones contrarias. Quería la carrera, y él quería la familia. Esto era justo, por cuanto esto ha ido, pero esto no era bastante lejano. Me sentía no digno y nada que está como la mujer o la mujer, y no podía encontrarme ante yo, es mucho menos el marido.
Atrás en California, independientemente, he tratado de alisar la vida. He pasado otro año y media дребезжание y el hambre. Pero mi control anterior se deslizaba. Recordaba apenas también los días delgados. He comenzado a dirigirme a los regímenes del capricho entre el desenfreno, entonces los tiros, la hipnosis, los diuréticos, y algo aquel parecía por la promesa. He vuelto a la siquiatra, pero él no escuchaba mi problema del peso. Él quería alisar mi reflexión. ¡Lo imaginen!
Me hacía desesperado, porque el desenfreno duraba más largamente que un día. Extendían a dos o tres días, y dañaban mi trabajo. Hacía las justificaciones dejar los encuentros para arrastrar la comida. Sentía en el estado constante del alboroto.
Después de un desenfreno extraordinariamente malo de tres días, durante que he comido sin paradas cada momento que está en vela, era devastado por completo. He levantado el tubo y ha llamado las llamadas de emergencia psiquiátricas. Han preguntado, si era por de suicidio. Cuando he dicho no, han dicho que volverán a llamar más tarde. Era en la rabia. Entonces recordaba algo que el amigo ha dicho: “Si os encontráis por el modo realmente malo, traten de rezar por esto.”
He declinado al Dios el tiempo largo antes, pero aquel día era listo a probar algo. Sin gran cantidad de la esperanza he dicho, “la Ayuda de mí, por favor. Es el problema peor, que tengo. No puedo dirigir la comida más. Por favor, la ayuda.”
De un modo o de otro lo he hecho entre día y lo siguiente con la tranquilidad relativa. El viernes de aquella semana debía ir por las tiendas con el amigo, que propone a la oración. Fuimos que están a medio camino hacia abajo el bloque y han vuelto atrás. Él quería coger algo sobre las novedades antes de hemos ido. Él veía nunca al que por esto era, él quería ver, y lo hacíamos nunca por la visita a la tienda. Aquella noche sobre las novedades era la entrevista con el participante COMPLETO.
Sentía, como si tenga último “un tratamiento del choque” de la Fuente más tierna. Sabía que, como se suponía, veía que el programa, y por el lunes mí era en el primer encuentro. El martes he comenzado la abstención y la nueva vista entera a la vida.
Esto era casi, como si produzca la válvula sobre la plancha de la presión. Estas personas me han aceptado magro o completo, bueno o malo, los rasgos individuales y todo. Me han ayudado entrar también en un contacto más próximo con aquel más alto Poder, que me ha recibido hasta COMPLETO en primer lugar. Entre el grupo con su apoyo y el amor y el contacto con mi más alto Poder, mi mundo y mi vida vuelven al foco, y me extiendo para las nuevas posibilidades.
La anorexia es a menudo fatal. Agradezco al Dios que Él ha contado oportuno permitirme la posibilidad de dividir y hacerse en COMPLETO y, aún más importante es posible, ayudar a mis compañeros, que sufren todavía. ¡Crean, delgado no bien!
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La pérdida en el peso